Descubrimos qué sucede con tu cuerpo si bebes cerveza a menudo

Descubrimos qué sucede con tu cuerpo si bebes cerveza a menudo

El Internet está lleno de ejemplos de personas que cambian hasta ser irreconocibles, cuando dejan sus malos hábitos a un lado. ¿Pero qué sucedería si lo hacemos al revés? ¿Cómo cambia la salud si decidimos empezar a hacer algo nocivo?

Un redactor de decidió hacer un experimento y descubrir qué pasaría si empiezas a beber un vaso de cerveza al día durante un mes.

Debo decir que no tengo muchos hábitos nocivos. Suelo correr por la mañana, y bebo sólo en ocasiones especiales. Antes del experimento fui a hacerme una revisión médica para asegurarme de que mi salud estaba bien.

De acuerdo con la dosis normal, decidí beber 500 ml de cerveza pero no 4 veces por semana sino 5-6 veces, y ver al final del mes cómo afectaría esto mi salud. El primer día, como era de esperar, pasó bastante bien, mi estado de humor mejoró notablemente.

  • Semana 1. Unos días después de empezar mi experimento, empecé a sentir dolor de cabeza a menudo aunque antes no tenía este tipo de problemas. Procuré tomarme fotos todos los días para documentar los resultados. Después de comparar las fotos, noté que mi rostro se volvió un poco hinchado y me salieron ojeras.

  • Semana 2. Dormir y despertarme se volvió 100 veces más difícil. Necesitaba al menos 40 minutos para quedarme dormido. Por la mañana siempre aplazaba la alarma, por lo cual empecé a llegar tarde al trabajo. Además, para despertarme bien y empezar el día laboral, necesitaba alrededor de una hora y una taza de café fuerte.

  • Semana 3. Mis compañeros notaron que me volví irritable. Muchas veces me di cuenta de que estaba mirando el monitor sin poder concentrarme. Antes podía estar sentado y trabajar durante 4 horas sin pausa y sin sentirme cansado. Ahora cada hora quería distraerme. A menudo observaba mi reloj y esperaba a que el día laboral se acabara.

  • Semana 4. Suelo correr por la mañana e intenté no dejar este hábito. Aunque ahora tenía que poner un esfuerzo enorme para simplemente alistarme y salir de la casa. Antes incluso en los días fríos y lluviosos corría al menos 12 km, ahora la distancia se redujo a la mitad. Al final del mes resultó que sólo salí a correr 5 veces, en vez de 10-14 veces como antes.

Lo que más me sorprendió fue lo rápido que gané peso. A pesar de que sigo practicando deporte, la barriga de cerveza se volvió notable al final del mes.

Para descubrir qué daño le causé a mi organismo y así concluir el experimento, decidí acudir al médico. Resultó que debido a la saturación de los vasos sanguíneos apareció la falta de aliento y el rostro se veía hinchado. La barriga apareció debido a las fallas en el funcionamiento del sistema endocrino, y el insomnio, por los problemas con los riñones.

  • Mi aspecto físico empeoró. Tan solo en una semana me salieron ojeras y bolsas debajo de los ojos. Mi rostro se volvió pálido e hinchado. Se empezó a formar la barriga de cerveza.
  • La calidad del sueño empeoró. Dormir y despertar se volvió más complicado. Incluso después de pasar 9 horas en la cama me sentía cansado.
  • Se me hizo más difícil trabajar. Debido a los trastornos del sueño, me volví irritable. Empecé a tener problemas de concentración, y mis fuerzas se desvanecieron.
  • Empecé a tener problemas de salud. Mis normas deportivas bajaron 2 veces. Debido a los problemas vasculares sentí que me faltaba el aliento y se me aceleraba el ritmo cardíaco. Y durante el día me dolía la cabeza porque dormía mal.

Durante toda mi vida supuse erróneamente que un tarro de cerveza por la noche a nadie le haría daño. Naturalmente, cada persona reaccionará diferente a este tipo de cosas pero ahora sé con certeza que jamás me atreveré a hacer experimentos similares. Ahora me esperan entrenamientos arduos en el gym y una alimentación sana, y las puertas de los bares permanecerán cerradas para mí durante al menos un par de meses.

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